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Jueves, 27 Abril 2017 00:00

Acerca del salmo 2

El segundo verso del libro de Tehilim dice: “En cambio en la Torá de Havaiá está su deseo y en su Torá se empeña día y noche.” [Tehilim 1:2]

Primero está la Torá de Hashem, la Torá es de Dios no mía, y así es como tengo que estudiarla, con anulación, anulando mi intelecto al intelecto de Hashem, mi voluntad a la Voluntad de Hashem.

Pero luego, cuando he estudiado de este modo mucho tiempo la Torá, tengo el mérito, con la ayuda de Hashem bendito sea, que la Torá sea en mi nombre. Por eso está dicho “en su Torá se esfuerce día y noche”, en la Torá de la persona.

Sobre David el autor de los Tehilim está escrito: “Y Hashem está con él”. Y los sabios de bendita memoria explican que la ley es como él la estableció en todo lugar. O sea que así como es la intención de la persona en determinado tema de la halajá, o del estudio o en la forma de comportarse en la vida, así coincide exactamente con la Voluntad de Hashem bendito sea.

Y así cada uno puede ameritar, si estudia la Torá de Hashem, si se esfuerza en la Torá de Hashem con un sentido de anulación en la psiquis, al final puede que Hashem se identifique con él, la Torá se identifica con él, y Hashem está con él, la halajá es como él la define en todo lugar.

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Jueves, 13 Abril 2017 00:00

Aprender a amar.

Nuestro ego es la serpiente que nos impide amar a alguien más. El significado detrás de la historia de Adán, Eva y la serpiente es de hecho muy sencillo.

 

La serpiente representa el ego que se reveló entre Adán y Eva, el hombre y la mujer. Y eso es todo el contenido de la historia. Por ejemplo, supongamos que una pareja, feliz, joven, se enamora. Se abrazan y se besan, ríen juntos, van al cine y a la playa. Después se casan y empiezan a vivir juntos y todo es maravilloso. Están en el Jardín del Edén.

 

Y de pronto, se presenta la serpiente (el ego). Empiezan por discutir. Después, se aprovechan uno del otro y empiezan, en privado, a hacer cálculos del tipo, "¿Cómo puedo hacer que él/ella sea como yo quiero?" Esto nos ocurre porque la serpiente (el ego que se encuentra en nosotros) nos impide ser capaces de amar a alguien más y se asegura que nuestro amor sea egoísta desde el mismo principio.

 

Bajo estas circunstancias, lo más cerca que podemos llegar al amor es someter a nuestro ego en la vida cotidiana tanto como nos sea posible. Sin embargo, todo esto no va a resolver el problema de raíz y no nos permite experimentar al amor real e incondicional. Aquí es donde la Kabbalah viene a ofrecernos otra solución: corregir nuestra alma de raíz o corregir la serpiente que nos separa de nuestra pareja.

 

Para lograrlo, las parejas deben tomar consciencia que hay una meta en sus vidas que está por encima de este mundo. Se van a dar cuenta que sólo pueden alcanzarla si tienen un compañero en su vida, alguien que transite por el camino espiritual junto a él/ella. Este es el significado del verso, "El hombre, la mujer y la Divina Presencia entre ellos." Significa que, con el fin de alcanzar la Divina Presencia, la espiritualidad, debemos conectarnos entre nosotros correctamente.

 

Por tanto, en lugar de aprovechase del otro, Adán y Eva se van a complementar. Y, la serpiente, en lugar de apartarlos, se convertirá en la fuerza motora que los impulse hacia la revelación de la Fuerza Superior, la Divina Presencia, o el Creador.

 

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Jueves, 13 Abril 2017 00:00

Kabbalah y tu

Kabbalah: La Unión de la Sabiduría y la Profecía

 

El valor numérico de la palabra “Kabbalah” en hebreo es 137 kuf = 100; bet = 2; lamed = 30; hei = 5. Sorpresivamente, este es uno de los números más importantes hoy en día en la física moderna. Como número puro, sin dimensiones, “sin dimensiones” significa que este número no es una medida de ninguna cantidad, por ejemplo: distancia (metros) o tiempo (segundos) o energía (julios), etc. o la relación entre unidades, como velocidad: metros por segundo, etc.). es conocido como el “inverso de la constante de la estructura fina” y expresa una importante propiedad del espacio en relación a la creación.

 

137 es el valor de la suma de dos palabras muy importantes que se relacionan con la Kabbalah: “sabiduría” jet = 8; caf = 20; mem = 40; hei = 5. = 73 y “profecía” nun = 50; bet = 2; vav = 6; alef = 1; hei = 5. = 64, jojmá y nevuá. La Kabbalah puede ser entendida entonces como la unión (o el matrimonio) de ambos conceptos.

 

Históricamente, la Kabbalah evolucionó de la tradición profética que existió en el judaísmo hasta la época del segundo Templo (comenzando en el cuarto siglo antes de la era común). Aunque luego el espíritu profético que residió en los profetas continuó “sobrevolando” sobre el pueblo de Israel, ya no se manifestó en forma directa. En cambio, el espíritu de sabiduría manifestó lo Divino en la forma de la Torá Oral, (la tradición oral), el cuerpo de conocimientos rabínicos que se comenzó a desarrollar durante el período del segundo templo y continúa hasta nuestros días. El encuentro de la sabiduría (la mente, el intelecto) y la profecía (el espíritu que permanece) y su unión es lo que produce y define la esencia de la Kabbalah.

 

En el esquema conceptual de la Kabbalah, la “sabiduría” corresponde a la sefirá de jojmá, sabiduría, conocida por otro lado como el principio “padre” (aba) y “profecía” corresponde a la sefirá de biná, entendimiento, o el principio “madre” (ima). La sabiduría y el entendimiento son descritos en el Zóhar como “dos compañeros que nunca se separan”. Así, la Kabbalah representa la unión de la sabiduría y la profecía en el alma colectiva judía; siempre que estudiamos Kabbalah, que es la sabiduría interior de la Torá, revelamos esta unión.

 

Es importante aclarar que la Kabbalah no es una disciplina separada del estudio tradicional de la Torá, es más bien el alma interior de la Torá (nishmata deoraita, en el lenguaje del Zóhar y el Arizal).

 

A menudo la unión de dos cosas es representada en Kabbalah como un acrónimo compuesto por sus letras iniciales. En este caso, “sabiduría”, que en hebreo comienza con la letra jet, y profecía que comienza con la letra nun, forman la palabra hebrea “jen”, que significa “gracia”, en el sentido de belleza. Gracia se refiere en particular a la belleza simétrica, es decir, el tipo de belleza que percibimos en la simetría. Esta observación está ligada al hecho que la sabiduría interior de la Torá, la Kabbalah, es conocida como “jojmat hajen”, que podríamos traducir literalmente como la sabiduría de jen. A su vez, jen es el acrónimo de otras dos palabras: “sabiduría oculta” (jojmá nistará). Pero, siguiendo nuestro análisis aquí, la Kabbalah es llamada jen porque es la unión de sabiduría y profecía.

 

Porque comprende a ambas, sabiduría y profecía, la Kabbalah como alma interior de la Torá, es apropiada para brindarnos una visión del futuro perfeccionado y utópico del mundo que vamos a disfrutar cuando el Mashíaj se revele. El estudio de la Torá nos proporciona a nivel individual y colectivo la conciencia y la fortaleza de carácter necesaria para imaginar este futuro y trabajar en pos de él durante las horas de oscuridad más colosales.

 

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Jueves, 13 Abril 2017 00:00

Un buen consejo

Estamos al comienzo del mes de Tamuz, y durante los meses del verano leemos y estudiamos Pirkei Avot, el Tratado de los Padres. Una de las intenciones es que sus 6 capítulos corresponden a los 6 meses del verano. Como Tamuz es el cuarto mes del verano, está relacionado en especial con el cuarto capítulo. Comienza con una Mishná que a su vez trae 4 enseñanzas a modo de pregunta y respuesta.


¿Quién es sabio? Quien aprende de toda persona.
¿Quién es valiente? Quien conquista a su instinto.
¿Quién es rico? Quien se alegra con su porción.
¿Quién es honorable? Quien honra a las criaturas.


Los sabios de bendita memoria siempre traen una prueba para todo, un verso que atestigüe lo que están diciendo. Basándonos en ellos, meditemos en las cuatro respuestas: el sabio verdadero aprende de todos; el valiente de verdad es valiente consigo mismo y conquista su propio instinto, es decir que los pone bajo la conducción de su mente; el verdadero rico es feliz con lo que tiene, recibe todo lo que Hashem le da en la vida, es feliz con su parte y no le apetece lo que no le pertenece; y por último, sabemos todos queremos ser honrados, por la sociedad, por el público, y el consejo aquí es que honre a todos, entonces será respetado. “Como el agua refleja el rostro, así también el corazón de un hombre en el otro.”

Cuatro Consejos para el Consejero

Todo dicho de los sabios puede ser explicado a distintos niveles. La Torá tiene 70 caras y en general hay infinitos matices de luz provenientes de nuestra sagrada Torá. En nuestra escuela de psicología Torah Hanefesh queremos estudiar acerca de la psiquis para poder ayudar a otro, darle un bueno consejo. Está escrito que todas las mitzvot [preceptos] de la Torá son buenos consejos; en palabras del Zóhar תריג ,tariag [613 preceptos] son tariag itrin deoraita, 613 consejos de la Torá. Y todo esto para saber cómo darle buenos consejos al prójimo, y también para dar un buen consejo al consejero. Cuando aparece un problema me enfrento con un gran dilema: no sé qué decisión tomar. Para eso están la Torá y los preceptos. Aquí también se pueden interpretar los cuatro niveles de la Mishná como una charla con el asesor, primero frente sí mismo, y después como consejero, asesorar a otra persona que viene a asesorarse, planteando sus problemas.


"Quien aprende de toda persona” - El consejero debe aprender del aconsejado.

En primer lugar, es evidente que el asesor debe ser sabio, y “¿quién es sabio? el que aprende de toda persona”. Es sabido que un buen consejero, cuando viene alguien a consultarle, sabe separarse, alejarse de sus propios problemas. Tiene que escuchar perfectamente y para eso hace falta talento, un sentido de la audición muy profundo. Es decir, tiene que anularse para escuchar de verdad al prójimo. 
Pero aquí está escrito más que esto, no sólo tiene que saber escuchar en profundidad, además debe aprender del prójimo, hasta de las cosas aparentemente no buenas. El prójimo viene a aconsejarse, tú tienes que ser el dador [mashpía] y el consultante el receptor [mekavel]. Pero el mashpía verdadero también tiene que aprender algo del mekavel. Recibir algún mensaje general de la vida, un mensaje en general de sabiduría e incluso un mensaje personal para su propia vida.
El consejero debe aprender de los demás, comprender que la persona que vino a consultarme también puede llegar a ser mi rabino, no sólo el paciente. En general, uno de nuestros principios es que no nos gustan las expresiones metapel-metupal, [terapeuta y paciente], porque la expresión paciente denigra en cierta medida la condición de mi semejante que viene a sentarse a mi lado.
Más aun, es evidente que cumplir la función correctamente implica ayudarlo, darle un buen consejo, guiarlo, pero de todas maneras, hace falta tener la gran humildad y auto anulación como para comprender que no sólo estoy escuchando perfectamente lo que él tiene que decir, también tengo que saber que necesito aprender algo de él. “¿Quién es sabio? quien aprende de toda persona”, debo aprender ahora de la persona que viene a aconsejarse conmigo.

Quien conquista su instinto

Luego viene algo también relacionado conmigo, que se supone soy aquí el consejero: “¿Quién es valiente? El que conquista a su instinto.” ¿Qué le está diciendo esto al consejero: “quien domina a su instinto”? Por más que crea que he preparado un espacio interior para escuchar y captar las angustias y problemas del prójimo, surge en mí la necesidad de decirle algo, espontáneamente. A veces esto espontáneo puede ser algo bueno, no podemos descartarlo automáticamente, pero muchas veces cuando quiero decirle algo después de escucharlo, en realidad proviene de mi ego.
Hay muchos aspectos involucrados en la tarea de conquistar el instinto, de tener la valentía de contenerse, pero aquí nos referiremos desde el punto de vista del consejero que asesora, donde tengo que dominar mis reacciones espontáneas, que en realidad provienen de mí yo y no de cómo tú te reflejas dentro de mí de verdad. 
Si es así, vemos aquí pues una continuación de la enseñanza anterior. Primero tengo que escuchar tan bien como para llegar a aprender la enseñanza de vida que encuentro para mí. Luego tengo además que refrenarme, no contestar como se dice “al toque”, porque en verdad esta respuesta proviene de mi ego. En palabras del Baal Shem Tov, tengo que pensar y callarme hasta que aplaste mi ego, para que pueda decir cosas que verdaderamente sean para el otro, que traigan luz de verdad, que ayuden a resolver el problema.

Quien se alegra con su porción. Enseñar cómo alegrarse mientras permanece el problema.

Pues bien, las dos primeras instrucciones son para quien sería el mashpía, el consejero. Las dos instrucciones que vienen a continuación se refieren a lo que tengo que dar y transmitir. “¿Quién es rico? Quien se alegra con su parte”. Estos principios y por supuesto los encuentros de consulta, tienen que adecuarse a cada persona, pero la regla general es: hay que transmitir alegría al prójimo. El verso quizás más importante de toda la Biblia respecto a la asesoría, al consejo, es
“La preocupación en el corazón del hombre lo deprimirá, y una palabra buena lo alegrará.”
Es decir, toda persona que viene a pedir consejo nos transmite toda la “preocupación en el corazón del hombre” que tiene, y el consejero debe ofrecerle una buena palabra que lo alegre, que lo llene de alegría. Hay un dicho de los sabios que “no hay rico sino en comprensión [daat] y no hay pobre sino en comprensión [daat]”. Se necesita un darle un conocimiento que alegre el alma de la persona.
¿Cómo lo puedo alegrar? Antes utilizamos la expresión “se supone que el consejero viene a resolver problemas”, como cuando vamos a cualquier asesor comercial. Existe un problema psicológico [como puede ser un problema comercial] y se viene a buscar la solución. Pero con la psiquis no es tan simple, no podemos eliminar todos los problemas que tengamos de un golpe, y dedicarnos a vivir tranquilos. A veces se puede solucionar un problema desde su origen, lo que se llama “tratamiento de raíz”, pero en la mayoría de los casos no se puede precisamente solucionar, y tenemos que aprender a vivir con el problema, a reconciliarnos con la situación en que estamos y además a no estar deprimidos en una situación determinada. 
Esto se llama “¿Quién es rico? Quien se alegra con su parte”. Esto es tener un daat rico. Tengo que explicarte cómo puedes estar alegre con todos los problemas que tienes. Hay cosas que te vienen de Hashem, y tienes que aprender a lidiar con la realidad y principalmente saber cómo alegrarse. Si estás alegre y enfrentas los problemas, estos se comienzan a solucionar en la medida de lo posible, y luego todo irá bien. Pero ante todo, a partir de ese momento, tienes que estar alegre. No vengas con esa cara amargada y triste, como Hashem le dijo a Cain: “¿por qué estás enojado y por qué estás decaído?”. Hay que recibir la situación con alegría, partiendo de la fe y la confianza en que todo viene de Dios que es bueno, y por lo tanto todo es para bien.

Quien honra a las criaturas. Amar a Todos.

La última enseñanza es “¿Quién es honorable? Quien honra a las criaturas.” ¿Se podría pensar que, si hablamos tanto de la modestia y la humildad, para qué tenemos que buscar honor? Pero la expresión de los sabios se refiere a la relación adecuada entre las personas, y que en verdad cada uno se honra a sí mismo. Está escrito que los alumnos de Rabí Akiva murieron porque no se respetaban uno al otro. Hay que saber cómo honrar sinceramente al otro, y relacionarnos con respeto y amor. El respeto es amor.
Está quien pregunta: “¿qué voy a hacer? La situación en mi casa es terrible. Mi esposa no me respeta en nada.” ¿Qué tengo que decirle como regla general? No sólo tiene que honrar a su esposa, y automáticamente ella lo honrará, sino más aún: si sufres de alguna forma de deshonra, si te dañan (me dañan, no me respetan lo suficiente), también tienes que aprender algo, tienes que prestar atención no sólo a tu esposa de la que te quejas, sino a todo aquel que necesita honor. Hay que “honrar a las criaturas”, también aquellos que son sólo “criaturas”, personas comunes. Si haces esto verás que también tu esposa y los niños respetarán y serán respetados.
Sé “feliz con tu parte”. Ser honorable no significa sentirse grande e importante, sino simplemente sentir un amor revelado. Es algo bueno y todos tenemos que sentir que nos aman de verdad, y así me honran. Por mi parte, yo también tengo que amarte, y llegar a “amarás a tu prójimo como a ti mismo”, así dice Rabí Akiva que sus discípulos murieron porque ante todo no sintieron amor entre ellos. El gran principio de la Torá es honrar, respetarse unos a los otros. Esto es “¿Quién es honorable? Quien honra a las criaturas”. Y “el final se inserta en el principio”, si aprendí de ti aunque sea una cosa pequeña tengo que respetarte mucho, como está escrito en el capítulo final de Pirkei Avot (esto lo aprendemos de David el rey de Israel).

Resumen

Por lo tanto, para resumir, hemos dicho que en esta Mishná, del inicio del capítulo IV de Pirkei Avot, correspondiente al mes de Tamuz, hay dos instrucciones para el consejero mismo y dos que le hablan al consejero pero respecto al mensaje que debe transmitir a quien viene a aconsejarse, mientras cumple las instrucciones dirigidas hacia sí mismo. 
Primero, como consejero tienes que ser sabio, y también aprender –no sólo escuchar- de todas las personas, de todos los que vienen a ti (y así honrarás a quien viene a recibir un consejo). Segundo, cuando vas a responder como consejero, que tu respuesta venga desde el secreto del jashmal, primero jash (silencio y sumisión interior) y sólo después mal (hablar). Jash es entonces “quien conquista su instinto”, a tal punto que las palabras salen claras y alegres. Esto ya es el pasaje hacia: Tercero, transmitir al prójimo el concepto: ¿quién es rico¨? Quien es feliz con su parte”. Esto se llama “el secreto de jashmal, primero jash y luego mal. El jash conquista al instinto y entonces es capaz de transmitir un mensaje positivo y alegre –“y una buena palabra lo alegrará”. “¿Quién es rico? Quien se alegra con su porción”. Transmitir alegría también en esa situación específica. Y por último el Cuarto, “el último es el más querido”, transmitir y aumentar ahavat Israel, amor al prójimo judío y a todos los seres en general, a todo el mundo, honrar a las criaturas. Si estás herido, si sientes que te lastimaron, sólo tienes que esparcir suficiente amor entre todas las criaturas que hay en el mundo.

 

 

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Jueves, 13 Abril 2017 00:00

En el desierto

Acabamos de terminar el cuarto libro de Moshe, el libro de Bamidbar, con una doble porción Matot-Masei. Hay muchísimas enseñanzas en ambas como de costumbre pero quiero resaltar una especial que espero que nos ayude a tener la amplitud de conciencia suficiente para enfrentar las dificultades de nuestra vida de forma diferente. Al comienzo de la parasha de Masei está escrito: “Estos son los viajes de los hijos de Israel, quienes salieron de Egipto, con sus huestes, guiados de la mano por Moshé y Aharón.” A continuación el siguiente versículo revela una hermosa conexión espiritual, dice: “Y escribió Moshé los orígenes de sus viajes por mandato de Dios, y estos son sus viajes desde sus orígenes.” Luego la Torá relata los 42 viajes desde Egipto, después de que el pueblo judío salió de Egipto, hasta que llegamos a la tierra buena y abundante, la Tierra de Israel.

 

Existieron entonces 42 viajes en este lapso. Pero, fueron más de 42 viajes, ¿entonces porque Dios manda a Moshe a enumerar solo 42? En la kabbalah se afirma que estos viajes en realidad reflejan toda la vida de una persona, todas las dificultades que enfrenta desde el momento que sale del útero hasta su último día en este mundo. Por lo tanto Dios manda a enumerar los viajes que el eligió para que los Israelitas se transformaran y estos lo hicieron a través de trascenderlos, por ende lo que trato de decir, es que una persona puede recibir 100 oportunidades, 100 viajes, pero solo porque no ha logrado trascender estos 42, por ende cada uno empezara a regresar, en otro tiempo y de otra manera, pero cada uno requiere transitar en 42 senderos que son el camino hacia la elevación del alma, el trabajo de Las personas es por lo tanto que estamos siempre en un viaje, atravesando aventuras en nuestras vidas, y esto es lo que la Torá está relatando, y cada uno de nosotros podemos encontrarnos allí. Bien sea que estemos atravesando una enfermedad, un problema económico, de pareja, con nuestros hijos, absolutamente cualquier cosa, es parte de mi desarrollo. Mi vida, mis viajes, está todo en estos 42 viajes. Pero, ¿Que significa la frase “los orígenes de sus viajes”? y también nos preguntamos ¿por qué el versículo cambia de orden, y primero dice: “Moshé escribió los orígenes de sus viajes por mandato Divino,” y luego dice “Y estos son sus viajes desde sus orígenes.”?

 

Expliquemos un secreto de sabiduría muy importante revelado por los kabbalistas acerca de qué trata de decirnos la Torá con “los orígenes de sus viajes”. Una persona, cada uno de nosotros en el mundo, cada alma, “es una parte de Dios en lo alto”, esto quiere decir que nuestra alma proviene de la esencia creadora Divina, de la voluntad de Dios. Entonces cada uno de nosotros posee una raíz de alma allá arriba que es la chispa Divina con la que fuimos creados, nuestra conexión con Dios. Y esa conexión, esa chispa de luz se llama “origen”, ¿Qué es un origen? el origen es la esencia, el lugar de donde has venido, y todos hemos venido de esa chispa, de esa parte Divina heredada en nosotros por Dios. Y el viaje es ese que hacemos al momento de ir desde ese lugar de origen en lo alto, hacia el lugar que nos encontramos ahora, en este instante. Cuando Moshe por ende habla de “los orígenes de sus viajes” se está refiriendo al momento en que encarnamos en la vida que estamos ocupando ahora, nuestra encarnación actual. Descendemos con el propósito único de corregirnos, pero antes de venir nos encontrábamos en un lugar elevado, más que el que tenemos en el mundo físico, así que se revela esta respuesta que es que sumamente importante que entendamos, La meta de la vida es, tal como el patriarca Abraham, es esparcir la Divinidad en el mundo, divulgar que Dios es Uno. Este es el papel de cada alma. Es el propósito esencial y fundamental de “los orígenes de sus viajes”. Pero mientras cada alma realiza su deber, experimenta a la vez una variedad de historias, como cuentos de vida, una novela con dificultades y penurias que le ocurren en su vida, parte de su viaje en este mundo, ¿Por qué? porque existe un oponente que nos hace el trabajo difícil para que esta superación provenga de un verdadero apego a ese origen que es Dios, y no por un estado de conveniencia, porque el hombre debe aprender a acercarse a Dios por amor y nos porque es lo que más me conviene, por ende “el origen” se mantiene oculto y lo que vemos o percibimos es limitado y caótico según nuestro intelecto. Así entonces la frase termina en “estos son los orígenes de nuestros viajes”, “por mandato divino”, porque es la orden directa de Dios y es el quien nos hace descender a el proceso de corrección, de El proviene esta oportunidad y cada una de las que recibimos durante los 42 viajes.

 

Luego tenemos una segunda frase, “y estos son sus viajes desde sus orígenes”, primero habíamos aclarado “los orígenes de sus viajes”, ¿y por qué de forma contradictoria aparentemente Moshe decide luego decir “los orígenes de sus viajes”? ¿Qué significa esto? Este verso nos dice que el objetivo, todo el propósito de que vaya en las travesías de mi vida, los 42 viajes, ejemplificados en la Torá a través de los viajes de los Israelitas desde Egipto hasta la Tierra de Israel, la Tierra Prometida, es que todo el tiempo tengo que meditar en que cada viaje me regresa a mi origen, “Estos son sus viajes a sus orígenes”. Ya hemos dicho que nuestro origen es justamente la esencia de Dios en lo alto, de allá hemos venido, y todo el trabajo que realizamos aquí tiene que ver justamente con una corrección que nos permita regresar a nuestro origen, a “Dios en lo alto”.

 

Entonces, mientras avanzo en la aventura de la vida, mientras tránsito por mis 42 viajes, en cada momento voy ascendiendo y acercándome un poco más a mi raíz. Cada vez que trasciendo sobre uno de estos 42 viajes, estoy corrigiendo un aspecto de alma que me hacía incompatible con el deseo primordial que es lograr una Devekut (adhesión) cada vez más cercana a Dios. Y no solamente estoy regresando a mi fuente, también estoy retornando a ella con más cercanía. ¿Qué quiere decir esto? justamente como lo acabamos de decir, descendemos a realizar estos viajes porque mi alma imperfecta mantiene un estado diametralmente opuesto a la energía del Creador, así que venimos a corregir lo suficiente para eliminar esos atributos contrarios que me alejan de la santidad. Por lo tanto cuando la luz es reflejada, desde abajo hacia arriba, cuando voy alcanzando corrección en mi alma, es “Y estos son sus viajes hacia sus orígenes.” También debemos entender que se regresa a un lugar más alto que su origen anterior, más alto que de donde vino su emanación original.

 

Expliquémoslo de esta forma: supongamos que todo se trata de una escala del uno al diez, y al momento de “el viaje desde nuestro origen” estábamos en un nivel 1, siendo el más alto el 10, donde se encuentra la mayor energía del Creador, aun así pertenecemos a la raíz de Dios porque todos es Dios y no existe nada más, pero estábamos en un nivel 1, en un nivel donde no hemos logrado la perfección que Dios quiere para nuestra alma. Entonces encarnamos a un proceso de corrección de 42 viajes y los logramos trascender todos y cada uno, logramos aprender y crecer, transformarnos y hacernos altruistas a través de nuestros 42 viajes, entonces hicimos “los viajes a nuestros orígenes” nuevamente, pero en lugar de regresar al nivel 1 donde estábamos antes de venir, logramos elevarnos al nivel 3, por ende estamos más cerca del propósito total que es la adhesión con el Creador. Más alto que de donde estaba el alma (en su raíz) antes de que descendiera al cuerpo. De otra manera, ¿qué caso tendría? Pues el propósito de todo descenso es ascender. Si tú desciendes de tu origen para viajar, pero, después, “Estos son sus viajes a sus orígenes,” entonces alcanzas la esencia de tu origen, incluso más alto que el punto original de partida. Este es el significado de “Estos son sus viajes hacia sus orígenes.”

 

Entonces cada uno de esos 42 viajes, que son verdaderos desafíos en nuestras vidas, ejemplificados en la historia de la Torá como los viajes del desierto, el desierto siempre representa un lugar desafiante, difícil, solo, lleno de tristeza, de trabajo duro, son en realidad los viajes de nuestras vidas, los 42 viajes que necesitamos atravesar y no solo eso, en ocasiones, y esta es una verdad para la mayoría de nosotros, queremos huir de cualquier problema, cualquier cosa que no sea “lo que yo espero”, entonces no es bienvenida, inmediatamente oramos a Dios y decimos “quítame esto de encima”, “no quiero soportar esto”, y nos alejamos de las circunstancias dolorosas, es cierto que el dolor, el sacrificio es una etapa que no es fácil de afrontar, pero según este concepto los kabbalistas revelan que en realidad deberíamos anhelar con alegría que estos viajes se manifiesten. Deberíamos amar completamente cada proceso difícil ¿Por qué? porque se que es uno de mis 42 viajes y este solo me está regresando a mi esencia, a mi origen que es un lugar más alto y cercano hacia Dios.

 

Yo espero que todos nosotros conscientemente empecemos a entender esto y a vivir los procesos de nuestras vidas, tanto los de felicidad total, como los de dificultad con una entrega y pasión igualmente inspiradora, sabiendo que los momentos buenos son la recompensa que Dios me ha querido otorgar, y los duros momentos, en realidad solo significan que estoy acercándome a mi origen y esta es una oportunidad que deberíamos agradecer cada día. que recibamos todos y cada uno el poder “estos son los viajes desde nuestro origen” que significa que desandamos y recibamos la oportunidad de corrección del Santo, Bendito El. Y así mismo en ese orden recibamos el poder de “los viajes hacia nuestro origen”, que son los desafíos de nuestros 42 viajes, para alcanzar cada vez un estado de adhesión tal con el Creador que se manifieste la corrección final o Gmar Hatikun. Que se pronto y en nuestros días.

 

Bendiciones y luz…

Con amor: Jonathan.

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Debemos volver a abrevar de las fuentes antiguas de Sabiduría y Misticismo y así darle un giro actual, moderno y adecuado a la formación Kabbalística.

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